miércoles, 27 de junio de 2012

Oslo


Oslo… ¡Qué viaje más perfecto!
El viernes salimos de Leipzig a Berlin para coger el vuelo a la noche. Llegamos a Oslo ciudad sobre las 12 de la noche, estábamos un poco perdidas. A los que primero preguntamos eran unos medio yonkis…me sorprendió que hablasen tan bien inglés y que fuesen tan agradables con nosotras, pero yo le decía a Ane vámonos, vámonos… Llegamos a casa de los couches sanas y salvas y nos metimos a la cama porque estábamos muertas.
El sábado desayunamos con un couch (todavía no había mucha confianza) y luego nos dirigimos al centro a hacer turisteo. Nos vimos todo el centro ese mismo día. Tampoco hay mil cosas para ver, pero vimos la fortaleza, el ayuntamiento (+ 86645 bodas), el centro de la ciudad etc. Fuimos al supermercado a comprar lo básico para sobrevivir los tres días. Que precios! 14 euros por pan de molde, una lata de atún, jamón york, 5 manzanas y 4 yogures. Vaya estafa… La compra duro 45 minutos ya que no hacíamos más que pasar los precios de coronas noruegas a euros con la calculadora del móvil. Al salir de allí, nos dimos cuenta de que en la plaza central daban comida gratis!nos cogimos tres salchichas, mil galletas maria para guardar e incluso palomitas. No sabíamos porque daban comida gratis, pero oye nos ahorramos una comida que algo es algo.
A la tarde vimos la ópera, la fortaleza y el puerto. Luego nos volvimos a casa que teníamos fiestuki de uno de los coaches, que había sacado su tesis con la nota más alta y lo celebraba. Nos pusimos moradas a brownie (el mejor que he probado en mi vida, me comí la mitad), pizza, patatas y chocolate. Super sano todo vamos… al principio estábamos muertas y un poco cansadas, pero me sorprendió que la gente fuese tan abierta y tan maja. Algo que no me esperaba de los noruegos. Nos lo pasamos en grande la verdad, hubo limbo, mil bailes y muchas risas. La noche duro de 24:00 a 3:00, sólo tres horas de noche!que pasada.
El domingo nos dirigimos al museo vikingo, era pequeñito, con tres barcos que habían desenterrado del suelo. Allí se encontraron las tumbas de una mujer rica y su criada, también utensilios de cocina, caballos, un pavo real, carros y un largo etcétera. No hacía un tiempo muy bueno, así que luego nos dirigimos al museo de Munch. Al principio para no pagar me iba a hacer pasar por 17 años, pero luego la chica nos dijo que la última media hora era gratis. ¡Mira que bien! Vimos el cuadro "El grito" el más importante y luego el cuadro de "la pubertad" también me gustó. De allí, a Grunelokka, el barrio tipo Soho de Oslo. Una calle en realidad. Estaba muy chulo, muchos estudiantes y también había un rastro. Eso sí, como para tomarte allí un café, te sacan los ojos...
Como nos quedaba algo de tiempo antes de ir a casa de los couches y hacerles las tortillas de patata que habíamos prometido, fuimos al parque Vigeland de las estatuas que lo teníamos al lado de casa. Los couches eran 3 chicos todos noruegos pero con raíces asiáticas, muy majos la verdad y muy graciosos. Nos cuidaron estupendamente, nos dieron de desayunar, cenar también con ellos...y todo gratis!nuestra habitación la estaban remodelando y no tenía puerta, aun así dormimos como unas reinas las 3 noches. Además el apartamento con su mega tele y su baño chic estaba a 20 minutos del centro andando, bajando una calle de todo tiendas. Bueno, lo que decía, que en el parque Vigeland hay más de 200 estatuas que hizo el señor Vigeland. Es una pasada y las risas que nos echamos haciendo las fotos no fueron pocas. 
El palacio real que sale en la anteúltima foto me decepcionó un poco, para ser un Royal palace no era nada del otro mundo...Y el cambio de guardia nos tocó verlo bajo la lluvia :(
Por lo demás, el viaje perfectisísisisimo y muy económico para lo que nos podría haber salido desde luego!


















































Ya no habrá más viajes, que tengo exámenes!
Ahora a disfrutar al máximo lo que me queda de Leipzig.
No quiero volver a casa :(

martes, 29 de mayo de 2012

Heidelberg

Kaixo!

Ayer, día lunes era festivo en todo Alemania. Ane y yo decidimos ir a Heidelberg el jueves, eso de que encontramos mitfahrgelegenheits (la gente pone anuncios en internet de a dónde y a que hora viaja, a ti si te interesa contactas con la persona y puedes viajar con él más barato que en el tren). Y también couch-surfing. Yo nunca lo había probado, consiste en hacerte una cuenta en internet, poner tus gustos experiencias étc., y a partir de ahí buscar en sitios gente que ofrezca su casa para pasar una noche o dos. Claro, eso sólo funciona aquí, porque allí a ver quién se va en el coche de un desconocido y a casa de un desconocido a dormir. Esto es Alemania y todo salió mejor imposible. 

Al llegar a Heidelberg, después de comernos el Taper en un parque, nos pusimos a ver la ciudad como locas. Esa sensación de no saber porque calle tirar ya que todas eran preciosísisimas...eso nos pasó. Era de cuento de verdad. Toda el mundo con sus helados y tan felices. Nos vimos prácticamente toda la parte vieja  y las tiendas de la zona. Luego contactamos con el Couch.

El couch vivía con una chica que había nacido en Turquía pero su madre era americana y su padre alemán, hablaba las dos lenguas perfecto. Nos estuvieron contando su viaje de tres meses por África, nos enseñaron las fotos a través del dimo, una experiencia muy chula. También dicen que normalmente sólo cuentan las partes buenas, pero que lo de moverse por allí debía de ser una odisea... El Domingo a la tarde cuándo llegamos nos hicieron una barbacoa en la terracita detrás de su casa tan mona. Que rico estaba todo...madre mía. Nosotras hicimos la ensalada, y ellos la carne puesta con alguna salsa muy rica, champiñones en la barbacoa con queso de cabra y ajo por encima (receta estrella, está que te mueres!) y no me acuerdo que más. Estuvimos hablando un largo rato y luego fuimos a la happy hour de un bar del centro y les invitamos a unos cocktails Ane y yo, que menos.

Tanto hablar y que si las fotos de su viaje a África nos fuimos a dormir a las 2, yo ya me quedaba dormida sentada. El día siguiente, lo primero que vimos al despertarnos fue el castillo, es que de verdad que casa tan mona y que pedazo de vistas!estuvimos de lujo!Para desayunar el couch, nos hizo dos panecillos al horno y luego puso mil cosas para untar. Yo comí nutela y mantequilla con miel y mermelada, pero me faltaban panes para probar todo lo que había!que majos en serio. Fuimos las primeras que acogían en su casa, puede ser que por eso fuesen tan amables. 

Después de despedirnos Ane y yo nos dirigimos a visitar el castillo. Muy bonito e interesante, nos pasamos allí más de dos horas!Y que vistas!

Luego bajamos y ya nos dirigimos a la estación central dónde quedamos con el Mitfahr de vuelta. 

Después de 5 largas horas llegamos a Leipzig y...fin del viaje! :D

 Lo primero que vemos en una perpendicular a la calle principal...la bandera del Athletic!fue alucinante!
La calle principal 
 Paraíso de Ane
 Ane no pudo resistirse a comprarse dos libros
 St Michael detrás


 El río Neckar
 Biblioteca pública más antigua de Alemania
 Son ositos de gominola!
Tienda chul

 Hotel Ritter
 Peterskirche
 Ayuntamiento
 Peterskirche

 El mono que supuestamente vivía en el puente (no sé cuándo ya que el puente tuvo que ser reconstruido 3 veces)
 Puente viejo


 Vista desde el puente viejo a la ciudad
 Panorámica desde el otro lado del puente

 Vistas desde el balcón
 Nuestro couch surfing
 Nuestra casita, que cuqui!
 después de la BBQ, les invitamos a unos cocktails
 Despertarte a la mañana y que lo primero que veas sea el castillo...que suerte!
 Pijama party!
 Aquí hicimos la barbacoa, una pena que no diese al río, pero todo no se puede pedir
 La casita rojiza pequeña detrás de los árboles, es dónde dormimos!
 Yujuu!

 Vistas desde el castillo, que tiempazo!

 El castillo por dentro
 El edificio de la Administración pública
 El museo farmacéutico 
 El que pensabamos que era el gran tonel, desde luego, pequeño no es

El verdadero gran tonel, yo casi me voy sin verlo pensando que era el otro!En la audioguía ya ponía que algún rey había muerto de alcoholismo, normal...